Negativos de colodión sobre vidrio
FERNANDA VALVERDE
El proceso fotográfico del colodión sobre vidrio fue publicado por Frederick Scott Archer en 1851. El término “colodión”, derivado de la palabra griega “Kolla” (cola/pegamento), fue acuñado por John Parker Maynard en 1848,¹ haciendo alusión a las propiedades adhesivas de un nuevo material —nitrato de celulosa disuelto en éter/alcohol— para formar películas o recubrimientos parecidos a los de un barniz. Utilizado como aglutinante fotográfico sobre soportes de vidrio, este material, también llamado piroxilina, marcó el inicio de una era de expansión y diversificación del uso de la fotografía, siendo el retrato de estudio el que más proliferó.
Los procesos fotográficos negativos anteriores al del colodión sobre vidrio hacían uso del papel como soporte fotográfico. Las partículas de plata que formaban la imagen quedaban embebidas dentro de la estructura fibrosa del papel por lo que no formaban imágenes demasiado nítidas. El proceso de colodión sobre vidrio permitía la captura de la imagen sobre, y ligeramente debajo de, una delgadísima y compacta capa de aglutinante. Esta capa mantenía a las sales fotosensibles de plata, y por tanto a las partículas de plata que formaban la imagen, en un mismo plano o nivel dentro de la estructura del negativo fotográfico. Las imágenes resultantes eran extremadamente nítidas. Desde luego, el uso de un soporte totalmente transparente como el vidrio garantizaba la impresión de imágenes positivas, sobre papel albuminado, de una precisión y detalle nunca antes vistos.
Negativo de colodión sobre vidrio C6_0499_006. 17.8 x 23.8 cm, 2mm de grosor. Luz transmitida. Arxiu Fotogràfic de Barcelona. Colección Teresa Capella. Martí.
El proceso fotográfico de la albúmina sobre vidrio dado a conocer por Niépce de Saint-Victor en 1848,² brindaba la nitidez provista por el soporte de vidrio y por la presencia de una capa delgada de aglutinante, pero el del colodión húmedo sobre vidrio preparado y empleado de la manera descrita por Archer en 1851, permitía capturar imágenes negativas en tiempos de exposición más cortos, de segundos en lugar de minutos como lo requería el proceso de la albúmina sobre vidrio. Si bien un tiempo de exposición prolongado no representaba un impedimento para hacer tomas en exteriores de monumentos, paisajes u objetos inmóviles, los retratos eran impracticables con el proceso de albúmina sobre vidrio. Además, extender la albúmina de manera uniforme no era fácil.
Tras la publicación de Archer, los fotógrafos rápidamente adoptaron el proceso del colodión sobre vidrio. Se publicaron numerosos manuales en varios idiomas, los estudios fotográficos de retrato se multiplicaron y con ellos, la comercialización y circulación de retratos en pequeño formato, como el llamado carte de visite, de personajes famosos de la vida pública. También se hicieron imágenes muy novedosas en el ámbito científico. Por ejemplo, en 1852, John Delves publicó las primeras ilustraciones fotográficas de vistas al microscopio en la revista Quarterly Journal de la London Microscopical Society. Éstas eran impresiones de albúmina hechas a partir de negativos de colodión húmedo sobre vidrio.³
Los negativos de colodión sobre vidrio se veían como imágenes positivas al colocarlos sobre un fondo obscuro o negro. Esta característica dio origen a otro proceso fotográfico, el ambrotipo, patentado en 1854 por James Ambrose Cutting. Una variación de este último proceso fue el ferrotipo, introducido en 1856 por Hannibal L. Smith. Tanto los ambrotipos como los ferrotipos eran imágenes de cámara, es decir, positivos directos.
Desde el punto de vista técnico, el proceso del colodión sobre vidrio, en sus variantes placa seca de colodión y emulsión de colodión, sentaron las bases para el posterior desarrollo y comercialización de las placas secas de gelatina sobre vidrio. Proceso que hacía uso de una emulsión de las sales fotosensibles de plata en gelatina, aplicada de forma mecánica sobre el soporte de vidrio, para producir placas fotosensibles secas, listas para usarse.
El proceso fotográfico del colodión sobre vidrio fue el más utilizado para la creación de negativos desde su publicación y hasta la década de los 1880. Continuó utilizándose durante el siglo XX en el ámbito de la gráfica debido a su capacidad para producir imágenes muy contrastadas, definidas, de líneas muy precisas y susceptibles de transferirse a otro soporte para hacer composiciones con varias imágenes.
Anónimo. Negativo de colodión sobre vidrio, 20.3 x 12.8 cm, 3mm de grosor. Luz reflejada en fondo blanco, lado del aglutinante. Colección Fernanda Valverde.
Anónimo. Negativo de colodión sobre vidrio, 20.3 x 12.8 cm, 3mm de grosor. Luz reflejada en fondo negro, lado del vidrio. Colección Fernanda Valverde.
Operación del proceso fotográfico
Al proceso de colodión sobre vidrio se le conoció como “placa húmeda de colodión” debido a la necesidad de ejecutar cada paso en la elaboración del negativo antes de que el aglutinante de colodión secara por completo, es decir, antes de que los disolventes que le servían de medio —el éter sulfúrico y el alcohol— se evaporaran por completo. Solo así se lograba la máxima fotosensibilidad o velocidad de toma que el proceso fotográfico podía ofrecer.
Estos pasos eran:
Recubrimiento del soporte de vidrio con la solución de colodión (“salado” o yodurado).
Inmersión de la placa de vidrio recubierta en el baño sensibilizador.
Inserción de la placa sensibilizada en la cámara fotográfica y exposición de la misma.
Revelado de la imagen latente formada durante la exposición de la superficie sensibilizada.
Fijado de la imagen revelada.
Lavado final con agua.
La presencia de los disolventes de éter y alcohol garantizaban la permeabilidad de la capa de colodión a las soluciones acuosas del procesado fotográfico. Además de esta permeabilidad, la fotosensibilidad o rapidez del proceso del colodión húmedo dependía del exceso de iones de plata, provenientes del nitrato de plata, presentes en la superficie húmeda del colodión. El exceso de iones de plata se debía a que, tras retirar la placa del baño sensibilizador, ésta no se enjuagaba para eliminar los subproductos de la reacción de sensibilización. Durante el proceso de revelado, estos iones de plata, siendo móviles en la solución acuosa del revelador, se depositaban sobre los cristales de halogenuro de plata afectados por la luz, es decir, sobre la imagen latente. De esta manera, las partículas de plata de la imagen se formaban por “revelado físico”.⁴ Si el exceso de nitrato de plata del baño sensibilizador secaba sobre la superficie del colodión antes de haber revelado la imagen latente, éste cristalizaba y arruinaba la placa sensibilizada.⁵
A diferencia del proceso del colodión húmedo, las variantes de “colodión seco” y “preservado” requerían de la completa eliminación tanto del exceso de nitrato de plata del baño sensibilizador como de los subproductos de la reacción de formación de las sales fotosensibles de halogenuros de plata, tales como el nitrato de potasio. La eliminación de estos subproductos brindaba estabilidad a la capa de colodión ya sensibilizada por un tiempo más largo. Sin embargo, pocos fotógrafos practicaron el proceso del colodión seco o del preservado debido a que los tiempos de exposición que éstos requerían eran muy largos para hacer retratos de estudio. A pesar de las limitantes del proceso del colodión húmedo y la necesidad de disponer de un laboratorio fotográfico, fijo o móvil, a la mano, éste fue el proceso fotográfico dominante para negativos en el siglo XIX.
“Our Mascot” de John W. Paret, 1910-1911. Cianotipo. Amon Carter Museum of American Art, Fort Worth, Texas, Regalo de Beverly Caldwell Berkstresser.
“[Amateur Snapshot Album (Álbum de fotografías amateur)]”, autor desconocido (estadounidense), 1890–92, cianotipos e impresiones en plata gelatina, adquirido con fondos de diversos donantes, 1997.
Evolución técnica del proceso fotográfico
El proceso del colodión sobre vidrio partía de la preparación del colodión: una solución del polímero natural modificado de nitrato de celulosa en éter sulfúrico y alcohol etílico. El nitrato de celulosa, llamado algodón pólvora, fue el resultado de las investigaciones de Frederich Schönbein, profesor de la Universidad de Basel, sobre la acción del ácido nítrico mezclado con ácido sulfúrico en sustancias orgánicas como el polímero de celulosa. En 1846, Schönbein produjo nitrato de celulosa y un año después, Louis Ménard y Florès Domonte en Francia descubrieron la solubilidad en éter y alcohol de un producto de nitrato de celulosa con menor grado de nitración que el algodón pólvora. En 1848, John Parker Maynard, médico de Boston, describió una fórmula para prepararlo en la revista American Journal of Medical Science. La aplicación de esta nueva sustancia, que él mismo llamó colodión, a la fotografía fue casi inmediata. En enero de 1850 Robert Jefferson Bingham, fotógrafo inglés activo en Francia, sugirió al algodón pólvora disuelto en éter como una de las sustancias capaces de formar una capa adherente sobre el vidrio.⁶ Gustave Le Gray, fotógrafo e innovador francés, mencionó el uso del colodión como aglutinante fotográfico en su Traité Pratique de Photographie sur Papier et Sur Verre de 1850 y escribió un folleto explicando el procedimiento. Sin embargo, el método de Le Gray era inviable. La fórmula practicable y que los fotógrafos adoptaron fue la que publicó Frederick Scott Archer en la revista The Chemist en marzo de 1851.⁷
El nitrato de celulosa es el producto de la reacción de nitración de la celulosa al mezclarla con ácido nítrico en presencia de ácido sulfúrico como catalizador de la reacción. Durante el proceso de nitración ocurre una esterificación en los grupos OH de la celulosa al ser reemplazados los H de estos grupos por grupos NO₂ del ácido nítrico. Si todos los grupos OH de cada unidad de la celulosa (anhidroglucosa) eran esterificados o nitrados, se obtenía “algodón pólvora”, un material con el grado de nitración más alto, lo cual lo hacía sumamente explosivo.
Arriba: representación de una cadena de celulosa. Abajo: simplificación de una unidad mínima de la celulosa (anhidroglucosa) mostrando los grupos OH susceptibles de ser “nitrados”.
Nitrocelulosa totalmente nitrada “algodón pólvora”.
xxx
La placa seca de colodión
Notas
¹ Frederick Scott Archer, The Collodion Processon Glass, 2a ed. (1854).
² Mencionado en 1847, y presentado en 1848, a la Academia de Ciencias en Francia por Claude Marie François (Claude-Félix-Abel) Niépce de Saint-Victor en 1848. Abel Niepce de Saint-Victor, “Note sur la photographie sur verre,” Comptes Rendus Hebdomadaires des Séances de l’Académie des Sciences de Paris 26 (1848): 637-639.
³ Mark Osterman, “Taking a closer look. The Development of Microphotography and Photomicrography,” The Collodion Journal V, no. 18 (Spring 1999).
⁴ Nombre utilizado para denotar el crecimiento de las partículas de plata en la imagen debido a la acumulación y reducción de iones de plata provenientes de la solución reveladora. The Focal Encyclopedia of Photography. 4.a ed. Editada por Michael R. Peres. Elsevier/Focal Press, 2007.
⁵ Rachel Wetzel,“Exposing the Preserved Negative: The Overlooked History of the Dry Collodion Plate,” Topics in Photographic Preservation 20 (2023).
⁶ “In a pamphlet of photography, which I published in London in January, 1850, I mentioned the employment of collodion in photography…” Robert J. Bingham, “On the Employment of Collodion in Photography,” The Chemist 3, no. 34 (1852): 458.
⁷ Frederick Scott Archer, “On the Use of Collodion in Photography,” The Chemist 2, no. 19 (1851): 257-258.
⁸
⁹
¹⁰
¹¹
¹²
¹³
¹⁴
¹⁵
Bibliografía
Abney, William de Wiveleslie. A Treatise on Photography. Longmans, Green and Co., 1878.
Belloc, Auguste. Photographie Rationnelle. Chez Dentu Éditeur, 1862.
Monckhoven, Désiré van. Traité de Photographie Sur Collodion. Gaudin et Frère, 1855.
Monckhoven, Désiré van. Traité Populaire De Photographie Sur Collodion. Leiber Éditeur, 1862.
Fernanda Valverde es licenciada en Restauración de Bienes Muebles por la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRYM-INAH), México, y maestra en Ciencias por el Rochester Institute of Technology, Estados Unidos. Ha trabajado como asistente de investigación, docente, conservadora y consultora en diferentes archivos, museos e instituciones del continente americano. Autora de artículos y libros especializados publicados en México y en los Estados Unidos. Coordinó la Especialidad en Conservación y Restauración de Fotografías, Programa Internacional y la Maestría en Conservación de Acervos Documentales, ambas en la ENCRYM-INAH.