Metodologías de identificación de procesos fotográficos

ALEJANDRA MENDOZA

La identificación de procesos fotográficos refiere al examen y la determinación de los materiales y técnicas utilizados para crear cada fotografía, u objeto fotográfico, en particular. Este es un paso crucial para la conservación y gestión de fotografías pues cada proceso, al presentar materiales y estructuras específicas, tiene procesos y efectos de deterioro singulares, y por lo tanto también, diferentes requerimientos para su conservación, restauración, manejo y preservación. 

Al determinar el proceso fotográfico de cada objeto se puede comprender su composición química y estructura física, así como, evaluar su condición y estabilidad materiales. Este diagnóstico es necesario para tomar decisiones informadas sobre los posibles tratamientos específicos para su conservación. Además, la identificación de procesos fotográficos es un proceso necesario para que las fotografías se registren, cataloguen y describan de forma correcta y los más completa posible, y que con esto, se contribuya a la caracterización de los archivos y colecciones fotográficas de los que forman parte, con precisión histórica y material. 

Diferentes procesos fotográficos. Foto: Alejandra Mendoza.

La identificación de procesos fotográficos puede ser un ejercicio muy desafiante. Cada proceso, desde los más antiguos hasta los más actuales, utiliza materiales y tecnologías diferentes; sin embargo, muchas de las fotografías resultantes comparten características visuales similares, lo que dificulta su correcta identificación. Por lo tanto, la identificación es un proceso requiere de mucha práctica y de observar y estudiar una gran cantidad de objetos fotográficos previamente identificados. 

Los procesos positivos con soporte de papel son particularmente difíciles de identificar a simple vista ya que su formato y color de la imagen pueden ser semejantes aunque se trate de procesos completamente diferentes. Aunado a esto, a lo largo de la historia del desarrollo tecnológico de la fotografía y de los materiales impresos, surgió una categoría completamente diferente de objetos, que comparten características visuales con las fotografías, llamados procesos fotomecánicos. Éstos involucran transferir una imagen fotográfica a una plancha de impresión o matriz, la cual se utiliza posteriormente para producir múltiples copias mediante tinta, presión y técnicas mecánicas de impresión. A diferencia de las fotografías, estas impresiones no se generan mediante el uso de materiales fotosensibles en cada imagen, sino a través de la aplicación mecánica de tintas y pigmentos hacia un soporte flexible.

Por la existencia de esta gama de procesos fotomecánicos, que además son muy distintos entre sí, desde muy temprano en las metodologías de identificación de procesos surgieron los términos  “fotografías verdaderas” y “procesos fotomecánicos”, para distinguir los objetos obtenidos con materiales fotosensibles de aquellos que nunca fueron sensibles a la luz. 

Más recientemente, también se ha hecho la distinción entre las “impresiones fotográficas” y las “impresiones digitales”, ya que nuevamente, éstas últimas son el producto de la transferencia de tintas, colorantes o pigmentos a un soporte, de una imagen creada y procesada digitalmente, y por lo tanto no utilizan materiales fotosensibles en su técnica y materiales de impresión. 

A partir de la segunda mitad del siglo XX se comenzaron a desarrollar, popularizar y optimizar diferentes metodologías para identificar los procesos fotográficos, tanto negativos como positivos, incorporando en ciertos casos métodos de observación y técnicas analíticas de estudio, que se describen a continuación.

Primeras metodologías de identificación 

Recognition of Photographic Processes / Reconocimiento de procesos fotográficos

En 1978, Arthur Gill –curador del Royal Photographic Society Museum– presenta, en el artículo titulado Recognition of Photographic Processes,¹ un diagrama de flujo que tiene como objetivo categorizar y organizar los procesos fotográficos según sus atributos físicos.² En su categoría más general, divide a los procesos en positivos y negativos, para después subdividirlos por el material de su soporte (papel, metal, vidrio, u otro). Después continúa describiendo la tonalidad de la imagen, la apariencia de la superficie, las características de los montajes y los efectos de deterioro más significativos de cada proceso. Y es a través de la observación de esta combinación de cualidades físicas que se llega a la identificación de un proceso fotográfico. 

El diagrama de Arthur Gill incluye los procesos fotográficos más conocidos y significativos del siglo XIX y XX, como las impresiones de papel salado y albúmina, o los negativos de nitrato y acetato de celulosa; pero también incluye procesos positivos y negativos menos conocidos como los opalotipos y los negativos de vidrio al colodión seco, lo que lo convierte en una excelente herramienta de referencia. Además, se considera que su metodología de observar atributos físicos a simple vista sentó las bases sobre las que se construyeron los siguientes sistemas de identificación.³

The Care of Black and White Photographic Collections: Identification of Processes / El cuidado de las colecciones fotográficas en blanco y negro: identificación de procesos 

En 1979, Siegfried Rempel, científico de la conservación del Canadian Conservation Institute, publicó el Boletín Técnico núm. 6 titulado The Care of Black and White Photographic Collections: Identification of Processes.⁴ En este texto, el autor destaca que la identificación precisa de los procesos fotográficos es fundamental para garantizar el manejo, la limpieza y el almacenamiento adecuados de los materiales. Rempel ofrece instrucciones básicas para examinar los objetos de forma segura —especialmente dirigidas a personal no especializado— y subraya la necesidad de contar con un área de trabajo limpia, técnicas apropiadas de manipulación y especial cuidado con los materiales frágiles. El boletín constituye así una de las primeras guías publicadas para la manipulación de colecciones fotográficas (misma que desarrolla de forma mucho más detallada en el Boletín núm. 9 Cleaning and Stabilization)⁵. 

En el tema de identificación, Rempel presenta un conjunto de claves descriptivas (identification keys) diseñadas para ayudar a identificar fotografías según su tipo de soporte (metal, vidrio, plástico o papel). Estas claves guían al usuario mediante la observación de características visibles y un proceso de eliminación para llegar a la identificación correcta. 

La metodología sugiere iniciar con una lista de características observadas sobre el objeto a identificar. Después, mediante una serie de preguntas, se aplica el flujo secuencial de la clave. Por ejemplo, se empezaría con la pregunta: ¿cuál es el material del soporte? Lo que te llevaría a las claves A, B, C o D, correspondientes a los cuatro materiales posibles ya mencionados. Después se continuaría con preguntas como: ¿la imagen es mayormente positiva o negativa?, ¿la imagen es principalmente opaca o transparente?, etc., comparando los resultados con las claves de identificación que él provee para cada proceso fotográfico. Las claves las presenta como una lista de las características físicas más importantes de cada proceso, incluyendo una descripción del tipo y material de soporte, el color de la imagen con luz transmitida y reflejada, las características de brillo y textura, la presencia de color aplicado o retoques, los tamaños y formatos, y las características de los soportes secundarios o montajes. En total, su metodología incluye información sobre veintinueve procesos fotográficos monocromáticos, tanto positivos como negativos.

Care and Identification of 19th-century Photographic Prints/ Cuidado e identificación de impresiones fotográficas del siglo XIX

En 1986, James M. Reilly presenta el libro Care and Identification of 19th-century Photographic Prints que incluye un diagrama de flujo para la identificación de impresiones fotográficas del siglo XIX.⁶ Este libro se convirtió en el estándar para la identificación de este tipo de fotografías.  El diagrama incluye dos categorías iniciales: fotomecánicas y fotografías verdaderas, y después divide a las fotografías según su estructura de una, dos o tres capas. Las impresiones de una capa son aquellas que no tienen aglutinante ni capa de barita, y que por lo tanto las fibras del papel son claramente visibles y su superficie es mate. Las impresiones de dos capas son las que sí presentan un aglutinante pero no una capa de barita, por lo que las fibras del papel son visibles a través de la capa de aglutinante en las zonas de luces, y cuya superficie presenta cierto brillo. Las impresiones de tres capas son las que tienen tanto una capa de aglutinante como una de barita por lo que las fibras de su soporte están parcial o completamente oscurecidas. 

Habiendo reconocido el número de capas, la metodología sugiere observar las características individuales de una impresión, incluyendo la tonalidad de la imagen, la apariencia de la superficie, y los efectos de deterioro característicos de cada proceso, como amarillamiento o desvanecimiento. Al observar este conjunto de atributos físicos se puede llegar a la identificación de cuatro diferentes tipos de impresiones fotomecánicas (impresión tipográfica de medio tono, fotograbado, colotipo, y woodburytipo) y nueve tipos de impresiones fotográficas (de una capa: papel salado, cianotipo, platinotipo; de dos capas: albúmina, carbón; de tres capas: gelatina de impresión directa, colodión de impresión directa, colodión mate, y gelatina de revelado). 

En la parte inferior del diagrama, se describen e ilustran los tres tipos de observación sugeridos (una metodología novedosa para ese momento): examinación visual (a simple vista), examinación con un microscopio a una magnificación de 30x, y observación de las características de la superficie (variando la orientación de la fotografía y el ángulo de la fuente de luz). Las trece micrografías que ilustran cada proceso fueron una colaboración entre Constance McCabe y Caterina Salvi, y presentan la imagen de un ojo humano tanto por su capacidad de transmitir escala como su habilidad para representar un amplio rango de densidades tonales.⁷

Metodologías de identificación modernas 

Photographic Negatives: Nature and Evolution of Processes / Negativos fotográficos: naturaleza y evolución de los procesos

En 2003, Fernanda Valverde publica el cuadernillo y póster titulados Photographic Negatives: Nature and Evolution of Processes,⁸ los cuales presentan información descriptiva sobre los principales procesos fotográficos negativos de los siglos XIX y XX, su desarrollo tecnológico, los pasos generales necesarios para su producción, su estabilidad a largo plazo, y las claves para su identificación. El póster de esta publicación es una herramienta didáctica que guía en la tarea de reconocer y distinguir los diferentes procesos negativos, pero además, la información que contienen tanto el póster como el cuadernillo busca promover la apreciación de los negativos fotográficos como objetos únicos, que merecen ser valorados y preservados en su formato original. 

La metodología para la identificación incluye información con respecto a los diferentes elementos estratigráficos que conforman cada tipo de negativos: soporte, capa de adherencia, aglutinante, imagen y retoque. Además de una sección denominada “Identificación” que presenta los atributos y detalles físicos propios de cada proceso, así como sus efectos de deterioro característicos, que al observarse en combinación llevan a su reconocimiento. El póster presenta la misma información de forma sintética, con imágenes representativas de cada proceso, un corte transversal de su estratigrafía, una escala de su estabilidad química relativa, una cronología de eventos importantes para el desarrollo tecnológico, y una línea de tiempo del uso de los componentes materiales de los negativos.

Los procesos negativos que se pueden identificar utilizando estas herramientas son: negativos sobre papel, negativos sobre vidrio (colodión y gelatina), y negativos sobre plástico (nitrato de celulosa, acetato de celulosa, y poliéster).

Twentieth-Century Color Photographs: Identification and Care/ Fotografías a color del siglo XX: identificación y conservación

En 2013, Sylvie Pénichon presenta el libro Twentieth-Century Color Photographs: Identification and Care,⁹ una monografía especializada y profunda con respecto a los procesos fotográficos de color del siglo XX, era en la que los procesos a color se popularizaron, lograron ser comercialmente exitosos hasta rebasar a los procesos monócromos y, de la misma forma, se extinguieron paulatinamente tras el desarrollo continuo y exitoso de los procesos digitales. Los procesos a color del siglo XX incluyen una gran gama de objetos, como positivos directos y transparencias sobre vidrio y plásticos, impresiones sobre distintos soportes como papeles y plásticos, negativos y películas. Además hay que considerar que al tratarse de procesos producidos comercialmente, las listas de nombres y marcas son largas y complejas. 

Pénichon divide, caracteriza y detalla los procesos de color en las siguientes familias (nombre de la familia y algunos ejemplos de nombres comerciales): 

  1. Pantallas de color aditivo: Autocromo, Dufaycolor, Joly, Agfacolor, Omnicolore, Finlay, Paget, entre otros.

  2. Procesos de pigmentos: carbón (N.P.G., Raylo, Belcolor, Dufaytissue, Autotype, Fresson, entre otros), carbro (Ozobrome, Raydex, Autotype, Vivex, Duxochrome, entre otros), goma bicromatada (Kwik-Print).

  3. Imbibición de tintes: Pinatype, Hicrography, Jos-Pé, Flexichrome, Kodak Dye Transfer, entre otros.

  4. Acoplamiento de tintes o color cromogénico: Kodachrome, Agfacolor-Neu, Minicolor, Ansco Color Printon, Kodacolor, Ektachrome, entre otros.

  5. Destrucción de tintes: Uto, Azochrome, Cibachrome, Ilfochrome, entre otros.

  6. Difusión de tintes: Polacolor, Polaroid, Fujifilm, Agfachrome-Speed, entre otros.

  7. Mordentado de tintes y procesos de entonado de plata: Diachrome, Uvachrome, Polychromide, Chromatone, entre otros. 

Para cada familia, la autora describe las características básicas de cada proceso y el papel que jugaron en la evolución del medio, presenta una revisión cronológica de los productos más relevantes, con notas sobre los inventores, fabricantes y técnicas utilizadas. Además, detalla e ilustra esquemáticamente la química fotográfica de cada familia paso a paso. Posteriormente enumera los componentes materiales del proceso y sus formas más comunes de deterioro, presenta pautas para su identificación, y da lineamientos guía para su exhibición y almacenamiento.   

Su metodología de identificación sigue los siguientes pasos: examinación a simple vista (con una mesa de luz y con luz reflejada, si se trata de materiales transparentes; o con luz normal, luz rasante, y luz especular, si se trata de materiales opacos), examinación bajo magnificación, y examinación bajo luz ultravioleta. 

La información que cada uno de estos pasos provee depende específicamente de la fotografía en cuestión, pero de manera general, la examinación a simple vista provee información del soporte y formato (tipo: vidrio, plástico, papel; grosor; tamaño), de la imagen (estabilidad de los colores), de la superficie (brillo, brillo diferencial, relieve), de los márgenes y bordes (desfase del registro de colores en los bordes o esquinas, color de los bordes, inscripciones, nombres, muescas), de los acabados (barniz, retoques), de los montajes (vidrio protector, montajes de cartón o plástico), de los reversos (inscripciones, nombres, fechas, sellos), y de los efectos de deterioro representativos (desvanecimiento de tintes y pérdida selectiva de color, amarillamiento, craqueladuras, manchas). 

La observación bajo magnificación también muestra información particular para cada objeto o familia de procesos. Para las pantallas de color aditivo, la magnificación revela su patrón distintivo, que puede ser aleatorio o regular, y consistir de líneas, puntos, o cuadrilateros. La presencia de partículas de pigmentos se puede observar en los procesos que los utilizan, o la imagen parecer suave, y con distintos grados de nitidez en los procesos que utilizan colorantes. Con esta vista se puede verificar también la presencia de capas de barita o polietileno pigmentado, o distintos grados de visibilidad de fibras de papel del soporte. En algunos casos, se pueden observar desfases del registro de colores visibles como delgadas franjas de color en los contornos de los objetos de la imagen. 

La observación bajo luz ultravioleta permite detectar la presencia o ausencia de abrillantadores ópticos, la presencia de tintes específicos, retoques, reparaciones anteriores, o microorganismos. 

Tras examinar los objetos en estos tres niveles de observación, identificar sus características físicas más representativas, y compararlas con la información contenida en esta extensa monografía, se llega a la identificación de los procesos fotográficos de color del siglo XX. 

Este libro es complejo y sumamente interesante; sin embargo, es importante considerar que, a pesar de la existencia de decenas de procesos fotográficos analógicos a color desarrollados a lo largo del siglo XX, solo algunos de ellos fueron verdaderamente dominantes y se encuentran de manera recurrente en las colecciones fotográficas. Además estos materiales suelen presentar sellos e inscripciones con el nombre del producto y/o del fabricante, incluso el año de producción, lo que facilita considerablemente su identificación.

The digital print: identification and preservation / La impresión digital: identificación y preservación

En 2009, Martin Jürgens presenta el libro The digital print: identification and preservation,¹⁰ publicación seminal para comprender qué es una impresión digital y cuáles son los componentes y materiales utilizados en la producción de los distintos tipos de impresiones que existen, así como la información necesaria para identificarlas y preservarlas a largo plazo. El libro viene acompañado de un diagrama de flujo para la identificación, en el que utiliza, a la manera de Reilly, un ojo humano para las micrografías correspondientes a cada proceso. 

La metodología propuesta por Jürgens incluye: recolección de datos contextuales, examinación a simple vista, examinación bajo magnificación, uso del diagrama de flujo de identificación, revisión de similitudes confusas, y comparación del resultado con los resúmenes de cada proceso –que él proporciona. Además provee de otra herramienta útil al aplicar estos pasos: una Lista de verificación para identificar impresiones (Print Identification Checklist) que se puede seguir y llenar al aplicar su metodología. 

En cada paso guía al usuario sobre la información precisa de lo que debe recopilar y observar. Por ejemplo, durante la examinación a simple vista se debe observar si la impresión es polícroma o monócroma, el tipo de medio (soporte), las características de la superficie (utilizando diferentes configuraciones de iluminación), y la calidad de la impresión. En la examinación bajo magnificación se debe notar si el tono de la impresión es continuo o tiene una trama de tonos (halftone), las características de los colorantes, y observaciones sobre la estructura estratificada del soporte. 

Los catorce resúmenes de los principales procesos de impresiones digitales que existen, incluyendo los de inyección de tinta, los electrostáticos, y los termográficos; presentan información respecto a: fechas de uso, otros nombres utilizados, presencia en colecciones, tipos de uso, descripción del proceso, formatos, y características (colorantes, soportes, superficie, y calidad de imagen); subrayando los elementos clave para la identificación de cada proceso. 

Cabe señalar que, si bien este libro es una referencia clave para la identificación y comprensión de las impresiones digitales, su continua evolución tecnológica y material exige una actualización permanente por parte de los responsables de su preservación. 

Graphics Atlas / Atlas Gráfico 

El Graphics Atlas es una herramienta en línea, interactiva y educativa, diseñada para ayudar en la identificación, comparación, caracterización y análisis de procesos fotográficos y de impresión. Este recurso, disponible desde 2010, fue diseñado en el Image Permanence Institute (IPI) de la universidad Rochester Institute of Technology de Nueva York. Esta herramienta es una evolución del modelo e interés de Reilly (en ese momento director del IPI) por construir y hacer accesible un método de identificación de procesos más sofisticado que los precedentes, que incluyera información actualizada, y que sirviera para identificar objetos complejos o con características visuales similares. Los procesos incluidos en esta herramienta están divididos en cuatro categorías generales: pre-fotográficos, fotomecánicos, fotográficos y digitales.  

El Graphics Atlas presenta una metodología de identificación de procesos que parte de la idea de que, a pesar de que muchos procesos son parecidos entre sí, cada objeto y cada proceso tiene una “huella digital” única, a la que llaman “características clave de identificación” (key identifying features), que es el resultado de los materiales y tecnologías utilizados para fabricar el objeto. A través de la observación e identificación de estas características clave, la combinación única de elementos lleva a una identificación correcta de cada proceso.

Las características clave de identificación de los procesos fotográficos incluyen: el tipo de soporte primario, el color/tono de la imagen, el deterioro de la imagen, las características de la superficie: brillo y textura, la estructura de la imagen, y la estructura de capas o estratos del objeto. 

La metodología de identificación se divide en tres niveles de observación secuenciales: vista del objeto (object view), vista de la superficie (surface view) y vista con aumento (magnification view).¹¹ En cada una de estas vistas se observan ciertas características clave de identificación. En la vista del objeto se observa el soporte primario, el color de la imagen (y color añadido), y las características de deterioro; adicionalmente se pueden observar el formato y montaje, las técnicas de acabado, e información escrita o impresa en el objeto. En la vista de la superficie se observan, utilizando una fuente de luz especular, el brillo y la textura; y de existir, también se pueden observar áreas de brillo diferencial entre las sombras y luces, iridiscencia, o algunas características de deterioro. Finalmente, en la vista con aumento (10x, 30x, 50x) se observan la estructura de la imagen (apariencia de la imagen que puede ser de tono continuo, presentar grano visible, partículas de pigmento, o exhibir un patrón distintivo) y la estratigrafía del objeto utilizando una fuente de luz rasante (el número de capas que forman la estructura del objeto, principalmente para fotografías con soporte de papel). 

Además de implementar esta metodología, el Graphics Atlas permite examinar ejemplos de procesos con diferentes tipos y ángulos de iluminación, incluye un sistema comparativo que facilita la observación simultánea de las características materiales de procesos similares, y presenta resúmenes históricos y materiales de los procesos fotográficos y de impresión más representativos, en total, treinta y ocho distintos. Esta herramienta en línea también proporciona una serie de documentos descargables con imágenes y términos, que titula “Guías de identificación visual”, para estandarizar las observaciones realizadas al analizar los objetos. Éstas incluyen guías sobre Color/Tono de la imagen, Deterioro de la imagen, Brillo de la superficie, Estructura de la imagen, y Estructura de capas. 

La suma de todos estos atributos, más su accesibilidad en línea, hacen del Graphics Atlas una excelente herramienta para la identificación de procesos gráficos y fotográficos.

Metodologías de identificación con uso de tecnología   

Atlas of Analytical Signatures of Photographic Processes / Atlas de Firmas Analíticas de Procesos Fotográficos

El Atlas of Analytical Signatures of Photographic Processes, desarrollado en 2013 por los científicos dedicados a la conservación Dusan Stulik y Art Kaplan del Getty Conservation Institute, es un recurso de consulta sobre procesos fotográficos históricos, su química e identificación, y está dirigido a profesionales que necesiten identificar fotografías menos comunes y que dispongan de acceso a técnicas analíticas para su estudio.

Esta herramienta ofrece información de identificación a través de dos tipos de firmas: firmas visuales (características visuales y microscópicas) y firmas analíticas (espectros de espectrometría de fluorescencia de rayos X (XRF), espectrometría infrarroja por transformada de Fourier (FTIR) y otras firmas analíticas relevantes para cada proceso). El Atlas contiene tablas de identificación y espectros de fotografías bien caracterizadas e identificadas que sirven para la comparación con los obtenidos por los usuarios, de apoyo al trabajar con fotografías que presenten firmas analíticas similares, para identificar solapamientos de picos espectrales, y para advertir posibles errores de identificación o de interpretación de los resultados analíticos.¹²

Además de las firmas analíticas, el Atlas presenta el contexto histórico de cada proceso, a través de las secciones: descripción del proceso, usos y aplicaciones, una lista de fotógrafos destacados que lo utilizaron, principales variantes, patentes, y bibliografía. Los procesos existentes en el Atlas, que además es accesible en línea, son: albúmina, carbón, colodión, colotipo, cianotipo, medio tono, fotograbado, platinotipo, papel salado, plata gelatina y woodburytipo.

Comentario sobre el uso de pruebas químicas 

Desde hace varias décadas, las pruebas químicas se han empleado como herramientas auxiliares para la identificación de materiales fotográficos. No obstante, debido a su carácter invasivo, y en algunos casos destructivo, la bibliografía especializada más reciente desaconseja su uso. En la actualidad, estos métodos se consideran riesgosos o innecesarios, especialmente cuando existen alternativas no invasivas que permiten obtener información comparable sin comprometer la integridad de los objetos.

Las pruebas químicas microinvasivas son ensayos puntuales, realizados con cantidades muy pequeñas de reactivos, para identificar componentes específicos. Las pruebas de solubilidad evalúan la respuesta de la imagen o de la capa superficial frente a distintos disolventes. De éstas, la más comúnmente mencionada es la prueba con una gota de agua destilada, en una zona del margen y no significativa de la fotografía, para estudiar la respuesta de su superficie.  Dependiendo del aglutinante (gelatina, albúmina, o colodión) el agua se absorbe total o parcialmente produciendo hinchamiento en el área o no presenta ningún cambio. No se recomienda realizar otras pruebas a la gota ya que el aglutinante de colodión se disuelve fácilmente, lo que causaría un daño irreversible a la fotografía. 

Otra prueba química que se utilizaba anteriormente para identificar negativos de plástico es la prueba por flotación en un recipiente con tricloroetileno y tricloroetano. Esta prueba no se recomienda pues es destructiva, su resultado es relativo, y además, los solventes necesarios para llevarla a cabo son altamente tóxicos. 

Finalmente, cabe mencionar que los negativos de poliéster pueden identificarse mediante el uso de luz polarizada cruzada. Este método, que no es una prueba química, se basa en una propiedad física del poliéster conocida como birrefringencia. Al observar el negativo entre dos filtros polarizadores cruzados, el soporte de poliéster produce colores de interferencia intensos y cambiantes, visibles especialmente en las zonas sin imagen. Estos efectos ópticos son característicos de este material y permiten diferenciarlo de otros soportes plásticos, como el acetato o el nitrato de celulosa.

Las metodologías de identificación de procesos gráficos y fotográficos han sido comunes a través del tiempo, y se han ido haciendo más específicas o más sofisticadas en las últimas décadas. Sin embargo, a través de su estudio y descripción es posible determinar que todas comparten estrategias y procedimientos. A continuación se presenta una metodología sintética, propia de la autora, que toma en cuenta la información antes presentada y la evolución de los métodos de identificación.  

Metodología: 

Conclusión

 1. Observación del objeto

A. Examen visual macroscópico de los atributos físicos del objeto (luz reflejada, observar anverso y reverso, variar la orientación del objeto para detectar las características de su superficie) 

  • Tipo, material, grosor y color del soporte 

  • Transparencia u opacidad del objeto, reflejos característicos (apariencia especular) 

  • Color o tonalidad de la imagen

  • Apariencia de la superficie (brillo, brillo diferencial, relieve, textura, presencia de recubrimientos) 

  • Presencia de color aplicado o retoques

  • Características de márgenes y bordes (estratigrafía en los bordes, registro de colores, desfases, muescas, inscripciones) 

  • Presencia y características de los montajes o estuches

  • Tamaños y formatos 

  • Presencia de inscripciones, nombres, fechas o sellos 

  • Efectos de deterioro visibles (amarillamiento, desvanecimiento, pérdida selectiva de color, craqueladuras, manchas, espejo de plata, acanalamiento, roturas)

B. Examinación con magnificación (lupa o microscopio)

  • Estructura de la imagen (tono continuo o trama de medios tonos, presencia de algún patrón distintivo: aleatorio o regular; líneas, puntos, o cuadrilateros, grano, partículas de pigmentos, tintes, partículas metálicas) 

  • Estratigrafía (número y características de capas: grados de visibilidad de fibras del soporte de papel, presencia de capa de barita o polietileno pigmentado, presencia de recubrimientos)

C. Observación con iluminación dirigida (distintos tipos y ángulos de iluminación)

  • Luz transmitida: para revelar la transparencia de negativos o materiales con soportes transparentes y poder identificar: tonalidad, características de la imagen, grosores, inscripciones, marcas de agua, efectos de deterioro

  • Luz especular y luz rasante: para caracterizar o descubrir brillo, textura, brillo diferencial, iridiscencia, efectos de deterioro (como craqueladuras, roturas, abrasiones)

  • Luz ultravioleta: para identificar recubrimientos, retoques, abrillantadores ópticos, tintes específicos, reparaciones anteriores, o microorganismos

2. Análisis y contextualización de la información observada, comparación y contraste con muestras identificadas y con recursos de referencia

3. Conclusión de la identificación

Como expuesto anteriormente, existen muchos recursos de referencia que describen las características clave de cada proceso fotográfico, con los que se puede estudiar y adquirir experiencia. Actualmente el Graphics Atlas es la herramienta en línea más completa, con textos detallados e imágenes variadas, y con la total funcionalidad de su metodología de identificación. 

Otras herramientas en línea que se recomiendan usar son las “Cartas de identificación de procesos” de Gawain Weaver,¹³ incluyendo la versión en español de la “Carta de identificación de procesos: Impresiones fotográficas del siglo XIX” (2016). Y también las disponibles en inglés: “Process ID Chart: Digital Prints” (2024), “Process ID Chart: Color Photographic Prints” (2020), “Process ID Chart: 19th Century Photographic Prints” (2016), y “Process ID Chart: Photomechanical Prints” (2014)

Otra carta de identificación es español y disponible a través de esta página de internet es la elaborada por Luisa Casella en 2024: “Guía de identificación de procesos fotográficos analógicos de color de imagen positiva”

Una lista completa de fuentes recomendadas se presenta en la bibliografía.

Notas

¹ Arthur T. Gill, "Recognition of Photographic Processes," History of Photography 2, no. 1 (1978), 34-36. 

² Gill hace notar que este diagrama fue previamente publicado en noviembre de 1976 por la Society of Archivists de Londres, y que fue preparado por un subcomité integrado por Brian Coe, Curador del Kodak Museum, Tom J. Collings, docente investigador en Ciencias Aplicadas del Camberwell School of Arts and Crafts, y él mismo.

³ Margaret Wessling y Luisa Casella, “Development of Teaching Tools and Resources,” en Conservation of Photographs, Significance, Use and Care, Routledge, London and New York: 2025, 136.

⁴ Rempel, Siegfried. The Care of Black and White Photographic Collections: Identification of Processes. Technical Bulletin, no. 6, 2.ª ed. Ottawa: Canadian Conservation Institute, 1980.

⁵ Rempel, Siegfried. The Care of Black and White Photographic Collections: Cleaning and Stabilization. Technical Bulletin, no. 9. Ottawa: Canadian Conservation Institute, 1980.

⁶ Reilly, James. Care and Identification of 19th-Century Photographic Prints. Rochester, NY: Eastman Kodak Company, 1986.

⁷ Margaret Wessling y Luisa Casella, “Development of Teaching Tools and Resources,” 136.

⁸ Fernanda Valverde, Photographic Negatives: Nature and Evolution of Processes, Capstone Project of Andrew W. Mellon Fellowship Advanced Residency Program in Photograph Conservation (Rochester: George Eastman House, 2003).

⁹ Sylvie Pénichon, Twentieth-Century Color Photographs: Identification and Care. Los Angeles: Getty Conservation Institute, 2013.

¹⁰  Martin C. Jürgens, The digital print: identification and preservation (Los Angeles: Getty Conservation Institute, 2009). 

¹¹ Al Carver-Kubik. “Case Study: Visual Methodology For Photograph Identification”, en Conservation of Photographs, Significance, Use and Care, Routledge, London and New York: 2025, 162-165.

¹² Dusan Stulik y Art Kaplan. “The Atlas of Analytical Signatures of Photographic Processes: Its Past, Present, and the Future.” Topics in Photographic Preservation. The American Institute for Conservation 15, (2013), 259.

¹³ Gawain Weaver. “Process ID Charts.” Consultado el 18 de diciembre de 2025. https://gawainweaver.com/processID