Impresiones por inyección de tinta

ELLA SOLOMON

Una impresión por inyección de tinta es una imagen creada mediante gotas de tinta, compuestas por colorantes o pigmentos, que un dispositivo de impresión deposita sobre un soporte (por ejemplo, papel) a partir de instrucciones enviadas desde una computadora. Durante las décadas de 1990 y 2000, la tecnología de inyección de tinta creció rápidamente debido a la competencia entre distintas compañías por alcanzar una mejor calidad de impresión y por el desarrollo de productos como papeles y tintas, formulados específicamente para esta tecnología.  

Una de las características importantes de las tintas utilizadas para imprimir por inyección de tinta sobre soportes de papel es que son  de base acuosa. Los colorantes o pigmentos se depositan sobre el soporte de papel en una solución acuosa —o, en el caso de los pigmentos, en una dispersión acuosa—. La absorción del agua por el soporte de papel y el tiempo de secado de las tintas sobre este determinan la calidad de la impresión resultante. Estos dos factores, aunado a la permanencia de las impresiones, han definido el éxito de las distintas tecnologías de impresión por inyección de tintas y de los diferentes soportes de papel.

“Rhodomenia Polycarpa” de Anna Atkins, ca. 1853. Gilman Collection, compra, The Horace W. Goldsmith Foundation Gift, a través de Joyce y Robert Menschel, 2005.

La tecnología de inyección de tinta

Inyección continua de tinta

La impresora Iris, la primera impresora por inyección de tinta presentada en 1985 por Iris Graphics, empleaba una tecnología conocida como inyección continua de tinta, en la que las gotas de tinta se emitían en un flujo continuo  y tenían una carga eléctrica. Estas gotas podían desviarse electrónicamente hacia un sistema de reciclaje o bien dejarse pasar para que entraran en contacto con el papel (Imagen 1).¹ El papel de impresión se fijaba a un cilindro de gran tamaño que giraba debajo del cabezal de impresión. Podía utilizarse una amplia variedad de papeles, siempre que fueran lo suficientemente flexibles para adaptarse al tambor de impresión de la impresora Iris. Estas impresoras son de gran tamaño y se utilizaron únicamente para impresión comercial y de arte (Imagen 2).

A pesar de producir impresiones de alta resolución, las impresoras Iris requerían un mantenimiento considerable y sus impresiones se desvanecían en pocos años al exponerse a la luz. Su uso disminuyó rápidamente con la introducción de la tecnología de inyección de tinta de gotas por demanda (drop-on-demand, DOD) en formatos grandes.²

“Cladostephus verticillatus” de Anna Atkins, ca. 1853. Gilman Collection, compra, The Horace W. Goldsmith Foundation Gift, a través de Joyce y Robert Menschel, 2005.

Imagen 1. Flujo mecánico de las gotas de tinta desde la boquilla de una impresora de inyección continua de tinta hasta el soporte de papel. Imagen cortesía del Image Permanence Institute tomada del Digital Print Preservation Portal, http://www.dp3project.org/.

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Notas

¹ “Inkjet”, DP3, Digital Print Preservation Portal, Image Permanence Institute, consultado el 27 de febrero de 2020, http://www.dp3project.org/technologies/digital-printing/inkjet.

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Bibliografía

Karla Alvarez García es licenciada en Restauración de Bienes Muebles por la ENCRyM-INAH, con especialización en conservación de fotografías, y formación en Etnología por la ENAH-INAH. Ha trabajado en la conservación de archivos institucionales en México, como el Archivo General de la Nación y la Cineteca Nacional. En el ámbito privado, ha participado en proyectos de digitalización de negativos y en la intervención de fotografías en el taller de Cecilia Salgado. Actualmente es becaria en conservación de fotografías y obra sobre papel en el Amon Carter Museum of American Art. Su práctica integra la conservación con la fenomenología, explorando la dimensión subjetiva, corporal y ética en la toma de decisiones.