El proyecto “Preservación de álbumes fotográficos” fue desarrollado de manera colaborativa por profesionales del Centro Nacional de Conservación y Restauración (CNCR) y de la Biblioteca Nacional de Chile. El equipo está integrado por Claudia Pradenas, jefa de la Unidad de Patrimonio Gráfico y Documental (UPGD) del CNCR; Claudia Constanzo, especialista en conservación y restauración de libros de la misma unidad; Soledad Abarca, jefa del Archivo Fotográfico y Audiovisual de la Biblioteca Nacional; y Vianka Hortuvia, profesional de apoyo de la UPGD.
Las integrantes del equipo pertenecen a instituciones públicas dependientes del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, organismo que forma parte del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Tanto la Biblioteca Nacional como el CNCR tienen la misión de brindar orientación técnica a instituciones de todo el país, entregando lineamientos y directrices, y promoviendo buenas prácticas para la conservación y el acceso al patrimonio gráfico y documental.
Experiencias en Capacitación con Enfoque Sustentable
SOLEDAD ABARCA DE LA FUENTE Y VIANKA HORTUVIA ATENAS
Revisión de material fotográfico durante la primera jornada del Curso de preservación de álbumes fotográficos en el CNCR. Archivo CNCR, 2022.
La Biblioteca Nacional de Chile es una de las más antiguas de Sudamérica y cuenta con más de 200 años de trayectoria en la conservación del patrimonio. Su Archivo Fotográfico y Audiovisual (AFA), creado en 1997, tiene a su cargo el resguardo del valioso acervo que conserva la Biblioteca, así como la incorporación de nuevas colecciones. Por su parte, el Centro Nacional de Conservación y Restauración (CNCR) fue creado en 1982 con el propósito de organizar y ejecutar políticas públicas orientadas a la conservación y restauración del patrimonio cultural a nivel nacional.
Como parte de las actividades de apoyo a las instituciones que resguardan colecciones patrimoniales, los equipos profesionales del AFA y del CNCR han realizado visitas técnicas y talleres de capacitación en diversas regiones de Chile. Estas experiencias han permitido conocer de cerca la realidad de las instituciones culturales que operan a lo largo del país.
A partir de estas observaciones en terreno, se ha podido reflexionar y diagnosticar una serie de necesidades que requieren atención, entre ellas la falta de conservadores y de personal capacitado para trabajar con las colecciones bajo su cuidado, además de las dificultades para acceder a materiales de conservación adecuados.
En muchas regiones de Chile, quienes trabajan en instituciones culturales enfrentan dificultades para acceder a cursos especializados en conservación, ya que la mayoría se imparten en Santiago o sus alrededores.
Para el AFA y el CNCR, llevar capacitaciones a todo el país se ha convertido en una actividad permanente. Además, en los últimos años, estas formaciones han incorporado un enfoque de sustentabilidad, enseñando prácticas que protegen tanto el patrimonio como el medio ambiente. Esto incluye el uso responsable de materiales, la reducción de residuos y la adopción de métodos que permiten conservar los álbumes y documentos de manera eficiente, duradera y respetuosa con el entorno.
De esta manera, cada capacitación no solo fortalece el conocimiento y la experiencia de quienes cuidan las colecciones, sino que también promueve una conservación más consciente y sostenible, beneficiando a las instituciones, al patrimonio y al país en su conjunto.
En este contexto, surgió el interés por los álbumes fotográficos como objeto de estudio. En el proceso de diagnóstico se observó que, tanto en instituciones públicas como privadas, la forma de tratarlos no siempre era la más adecuada, ya que con frecuencia se privilegiaba el análisis de las imágenes por separado, sin considerar el valor del objeto en su totalidad.
A partir de estas reflexiones, y al reunir las diversas inquietudes, se desarrolló el proyecto “Preservación de álbumes fotográficos”, cuyo objetivo es apoyar a quienes tienen bajo su custodia este tipo de materiales, ayudándolos a comprender el álbum fotográfico como un conjunto integral. Esto implica considerar no solo las fotografías que contiene, sino también su historia, estructura y materialidad al momento de catalogar y conservar.
Como parte de las actividades del proyecto, se revisó bibliografía especializada —incluidos trabajos de investigación realizados por alumnas en práctica que estudiaron álbumes específicos— y se evaluaron las metodologías empleadas en el AFA para la conservación y catalogación de estos objetos. Durante este proceso se reconoció además que la información disponible sobre el tema es escasa, y aún más limitada en idioma español.
Otra de las actividades, fue impartir una serie de capacitaciones teórico-prácticas que trataban temas como la identificación de los tipos de álbumes, los deterioros, su conservación, catalogación y acceso, con el fin de dar a conocer un lenguaje técnico apropiado para el manejo de los álbumes fotográficos. Durante estas capacitaciones, los asistentes tuvieron la oportunidad de ver fotografías y varios tipos de álbumes originales, además de observar diferentes contenedores de conservación.
Identificación de técnicas fotográficas, durante el primer día del curso de Preservación de álbumes fotográficos en la UTA, Arica. Archivo CNCR, 2022.
En la parte práctica de las capacitaciones se propusieron procesos de conservación sencillos de replicar, junto con el uso de materiales económicos y de fácil acceso en el mercado nacional. Se realizaron demostraciones de procedimientos de limpieza, desinfección y elaboración de cajas y cunas para consulta y exhibición, utilizando modelos simples y funcionales.
Uno de los principales objetivos de estas capacitaciones fue demostrar que siempre es posible actuar para mejorar las condiciones en las que se encuentran las colecciones de álbumes. Asimismo, se buscó contribuir a la profesionalización del trabajo de los encargados de archivos, quienes no siempre cuentan con formación en conservación preventiva. También es importante la creación de redes entre profesionales que permita compartir experiencias y buscar soluciones a las problemáticas que presentan las instituciones.
El desarrollo de un lenguaje técnico común entre los participantes les permite identificar de manera más rápida y eficaz los problemas de conservación, reconocer cuándo es necesario solicitar apoyo profesional y comunicar con mayor claridad la información recopilada.
Segundo día del curso de Preservación de álbumes fotográficos en el Palacio Pereira. Archivo CNCR, 2022.
Segundo día del curso de Preservación de álbumes fotográficos en el CNCR. Archivo CNCR, 2022.
Finalmente, se consideró fundamental motivar a los responsables de las colecciones sobre la importancia de su labor, recordándoles que su trabajo consiste en proteger y facilitar el acceso a un patrimonio que constituye el legado de nuestros antepasados, para el disfrute y beneficio de las generaciones futuras.
Para nosotras, como conservadoras, ha sido una experiencia profundamente renovadora participar en este proyecto. Nos ha permitido abrirnos a nuevas formas de abordar la conservación preventiva, explorando la posibilidad de adaptar materiales que, aunque no son de calidad de archivo, pueden adecuarse para cumplir con los requisitos necesarios, sin perder de vista la importancia de aspirar siempre a las condiciones ideales.
Ponemos especial énfasis en las buenas prácticas y en la conciencia de que siempre es posible mejorar el entorno en el que se resguardan las colecciones. Después de las capacitaciones, la inacción no es opción.
Para concluir este proyecto, esperamos recopilar todo lo aprendido en un manual de libre acceso que sirva de apoyo a los profesionales encargados de archivos, fortaleciendo su labor como custodios de la memoria visual de nuestra nación.
Práctica de elaboración de cunas y caja tipo clamshell tercer día del curso de Preservación de álbumes fotográficos en la UTA, Arica. Archivo CNCR, 2022.